El primer periódico italiano emitido hace 70 años. En el interior, una inteligente estrategia de omisión.

Nació el 10 de septiembre de 1952, hace 70 años, las primeras noticias italianas. Todavía experimental, irradiado solo en una pequeña parte del país, en definitiva, el recién nacido estuvo algún tiempo en una incubadora antes de poder afrontar plenamente la vida. Cuando nació se fue tres veces por semana emitiendo unas pocas imágenes de noticias exiguas, no siempre muy frescas, y cuando no había vídeo recurríamos a las fotos. En el del 10 de septiembre de 1952 la escala servicios fue este: la histórica regata de Venecia celebrada unos días antes, el funeral del Conde Sforza, las elecciones en América, luego un reportaje sobre la tauromaquia y finalmente el cierre con la victoria del piloto Alberto Ascari en el Gran Premio de Monza.

Al día siguiente hubo respuesta. No fue hasta el 3 de enero de 1954 que el nuevo se volvería diario después de 15 meses de experimentación, pero las características habrían permanecido similares durante mucho tiempo. En efecto, se podría decir que el patrón básico, aunque con algunas variantes ligadas sobre todo a la ampliación de la política, se habría repetido hasta hoy. ¿Cómo fue esta noticia? ¿A quién representaba? Según la sentencia de Enzo Biagiquién escribió sobre eso en ese momento en Eradijo una Italia inexistente. Era una especie de síntesis -declaró- entre «el Diario Oficial y los artículos fundamentales del Las personas»no muy lejos como veremos en algunas imágenes del noticiario de hoy.

Clasificaremos en el género de noticias indiferentes – ni bueno, pues, ni malo, ni agradable, ni importante: el ministro que inaugura la feria en la cabecera de su colegio, el ministro que pronuncia un discurso, también en la cabecera de su colegio, el ministro que da la bienvenida a la salida para el mar colonias de hijos de empleados, el ministro que visita instituciones de beneficencia, obras públicas (o privadas), el ministro que celebra personalidades ilustres, con particular respeto por los difuntos. No hablemos de los subsecretarios, condenados a decir palabras de circunstancia tanto en la inauguración de una nueva cuchillería en Bassano del Grappa, como en la entrega del premio literario Volturno… Los hechos enumerados anteriormente son irrelevantes., en la mayoría de los casos, que los organizadores de los diversos eventos y los familiares más cercanos de las damas… Supongo que ni Piccone Stella ni Vittorio Veltroni encuentran sutiles placeres profesionales en movilizar las cámaras para un encuentro, una exposición de productos típicos, la apertura de un puente al tráfico; También entiendo que no siempre conviene decir que no, sobre todo en Roma. («En las noticias menos teleministros», Era29/04/1957).

Eran, pues, boletines informativos televisivos repletos de noticias inútiles de inauguraciones de ferias, de reparto de diplomas a merecedores de estudios y trabajo, de cortes de banda, de discursos políticos en el Congreso, así como de las llegadas y salidas de ministros o subsecretarios para este o aquel otro destino, premios literarios. Básicamente había uningeniosa estrategia de omisión quien separó cuidadosamente la política y la realidad del video, en una historia hecha de rechazos asépticos e informes tranquilizadores. Unos años más tarde, pinta un retrato eficaz de esta estrategia de omisión. Gianni Rodariche a tale proposito raccontava un aneddoto sul cancelliere di Maria Teresa d’Austria, Wenceslao Kaunitz, e sulla sua ossessione per la morte e il vaiolo, ossessione a causa della quale aveva vietato al suo segretario di fornirgli notizie relative all’una e all ‘ Otro.

Consumido por esta manía, el Canciller acaba paradójicamente al enterarse por casualidad de la muerte de su propio hijo, mientras conversa un día con el embajador español. La historia contada por Rodari Renacimiento en 1962 lo necesitaba para ilustrar mejor el estado de los espectadores que, dijo, se encontraban en la misma situación que Kaunitz, con la televisión ‘ocultando cuidadosamente todas las noticias de ‘muerte y viruela’ y sin un embajador español que pudiera informar sobre la realidad. Fue el modelo para esos primeros programas de noticias, que también dieron a los italianos, junto con la televisión, un nuevo sentido de identidad nacionaluniendo al país a lo largo de los años más de lo que había hecho la escuela.

Sin embargo, las noticias, y la televisión en general, siguieron siendo el especialmente supervisado no solo de esta, sino de muchas otras temporadas: porque la televisión nació como un monopolio estatal. En verdad por la voluntad de todos. Para entenderlo, hay que remontarse a 1947, cuando todos los partidos, incluidos los comunistas, votaron unánimemente por una ley de reforma radial lo que dejó intacto el modelo fascista de la radiodifusión. La ley confirmó las normas vigentes durante el fascismo, asignando la elección de los miembros de la junta directiva de la Rai al Primer Ministro y a los ministros, dejando así el gobierno, como ocurría en la época de Eiar, árbitro absoluto del sistema. Las vehementes protestas parlamentarias de los años siguientes para quitar a Rai el poder exclusivo de gobierno fueron tanto más ciertas cuanto que estaban viciadas por este pecado original.

Así que incluso en este sector, en Italia nacido de la Resistencia, celebramos continuidad política sustancial y legal con la preguerra, sin romper con el pasado, sin debate sobre el lugar y el papel que debe tener la nueva Raï republicana en el país. Un hecho que habría pesado mucho en el desarrollo, hasta hoy, del “modelo” de televisión nacional.

Agata Olvera

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