la caza de recuerdos de un momento de gloria

Ya desde los días anteriores al 11 de julio había preparación con vestidos tricolores, camisetas, faldas, shorts y camisetas sin mangas recuperadas del armario, era la época en la que no nos apresurábamos a comprar cosas nuevas enseguida; pero las tiendas de telas y mercerías -desde Cinquepalmi a Tonino Franco, de Barracchia a Tortora, a todas las demás- se estaban quedando sin cada rollo de forro blanco, rojo y verde.

Un ascenso en el que nadie, desde que partió a España, había creído, con este entrenador que no gozaba de confianza y un grupo de deportistas que no tenían como premisa la «supervivencia» ante los aclamados gigantes del fútbol mundial, en Sudamérica. detalle.

Pero entonces sólo existían los informativos nacionales y la Gazzetta dello Sport y no toda la conciencia generalizada -y a la vez superficial- que hay hoy, de que todo acontecimiento es inventado y contra corriente: y cuando el ascenso empezó todo fue una sorpresa, una alegría, un delirio creciente, un prodigio que las últimas generaciones realmente no conocen. Y no sabemos cómo es mejor, ni podemos decir.

Pero el sabor de aquella noche de hace cuarenta años, para quienes la vivieron, queda como algo de sabor inigualable, que nos gustaría saborear a través de recuerdos, fotografías, instantáneas de una noche que vio revivir las calles de Trani con la prodigiosa coreografías de via Andria hasta el triunfo y explosión final de piazzale Colonna.

La foto en la que publicamos, con este panel poético «CAMPEONES DEL MUNDO», y la primera de la galería, la hemos sacado de la web de la página de Nicola Cassano, al que aprovechamos para agradecer: pero vamos esperar a otros tal vez para hacer un verdadero álbum de recortes de los recuerdos de nuestra ciudad, que compartió un momento de pura y genuina alegría con el 11 de julio de hace cuarenta años, con motivo de un aniversario que Rai también celebrará esta noche con la proyección de la docufilm «Le voyage des Héros» de Manlio Castagna con el narrador de Marco Giallini.

Héroes esa noche, todos nos sentimos realmente como nos hizo aquel entrenador que tanto amaba los clásicos y quién sabe, con la ayuda de los dioses homéricos, el fútbol, ​​el pueblo italiano y unos cuantos partidos de scopone científico con el querido presidente Pertini, verdaderamente épicos. momentos

Se pueden enviar fotos o testimonios escritos a través de las redes sociales o a través de la dirección de correo electrónico de Traniviva. info@traniviva.it

Demetrio Feo

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