España, la profesión en las trincheras del profesorado: salarios bajos, garantías limitadas y batallas sociales

La situación del profesorado en toda Europa, ya mencionada en artículos dedicados, atraviesa delicadas y graves fases de deslocalización histórica y contractual, acorde a las continuas luchas sindicales, la reivindicación de mayores garantías salariales y mejores procesos, más fluidos y dinámicos. y la retórica de la contratación, cualificación y formación continua de los docentes recién contratados, enfrentándose a generaciones exigentes, móviles y vivaces. Desgraciadamente, un hilo desagradable une la Península Ibérica con la Península Itálica: parece, según informes y encuestas de Eurídice, que los salarios máximos que pueden obtener los docentes al final de su carrera se encuentran entre los más bajos de Europa, junto con los de realidades mediterráneas como Italia y Grecia. Desafortunadamente, también es el resultado de un editorial adjunto y un extenso estudio “Salarios de los maestros. Comparación con los países europeos de nuestro entorno», que el profesorado español se ve sometido, además de las extenuantes jornadas y la limitada retribución horaria, a un lento y complejo camino para conseguir tareas más atractivas, con mayores garantías por un salario superior. Echemos un vistazo más de cerca encuestas en tema, proponiendo entre Italia y España.

Salarios por debajo de la media del Viejo Continente, pero aún por delante de Italia: la denuncia de los sindicatos locales

El sindicato ibérico de referencia que aglutina y coordina las luchas por una profesión más justa y retribuida, conocido por las siglas de UGT, ha examinado los salarios medios del profesorado con referencia a todo el continente. El profesorado de primaria en España percibe un salario inicial (30.550€ brutos anuales) sólo superior al de los profesores de Francia (26.537€), Italia (24.297€) y Portugal (22.351€), y resultando en todo caso inferior a la media de los países tomados como referencia por la encuesta (41.349 euros). Sin embargo, en cuanto a los ingresos máximos que pueden alcanzar al final de su carrera profesional, los españoles ganan de media 43.526 euros, por debajo de sus respectivos europeos, salvo Italia (35.373 euros), y solo unos pocos euros al año por encima de los finlandeses. profesores (43.273 euros). Al final, según los datos realmente disponibles, incluso los españoles estarían por debajo de la media general de los 14 países analizados (63.513 euros). Por otro lado, los profesores locales de Secundaria Obligatoria, al igual que los de Primaria, tienen un salario inicial (34.121 euros) superior al de los vecinos Francia (29.065), Italia (26.114) y Portugal (22.351), que lamentablemente se confirma muy por debajo del media de los países analizados (43.872 euros).

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El paralelismo entre España e Italia: los datos encienden el debate político

La colocación de la escuela y la formación en el centro de la vida pública, cultural, económica y política sigue siendo muy compleja para determinadas realidades que ven la educación como una inversión no reembolsable más que como un recurso humano a realizar, garantizando un adecuado mantenimiento reservando atención a los empleados, con salarios más atractivos, procesos de selección más humanos y una formación continua menos obsoleta y más actualizada. La comparación directa entre los salarios al comienzo de una carrera ya crea una brecha decisiva y dramática que coloca a Italia claramente fuera de los promedios de la UE y muy por debajo de ellos: son, en promedio, de 7 000 a 10 000 euros brutos por año que separa la cantidad anual de un profesor italiano y su homólogo español, por no hablar de realidades como la de Luxemburgo y Suiza, donde el salario medio de un profesor al inicio de su carrera asciende a 67.391 y 75.012 euros respectivamente y el máximo alcanzable por ambos puede superar los 100.000 euros. En Italia, los salarios, en total, varían de 1.300 a 2.000 euros, también en función del ciclo escolar (infantil y primaria, inferiores en unos 100 a 200 euros). Por supuesto, todo es proporcional a los valores fundamentales de la economía clásica como el PIB, la PPA y el poder adquisitivo per cápita, pero esta es una señal que pone a los docentes en el centro de la escena económica, política y cultural, lamentablemente proclives a la marginación. en muchas realidades europeas, incluido el hermoso país.

Demetrio Feo

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